





“El gran inquisidor” fue una puesta en escena que reveló la identidad del dominico Tomás de Torquemada, quien fue el primer Inquisidor General del Tribunal del Santo Oficio y quien puso a la firma de los Reyes Católicos el decreto de expulsión de los judíos.
La representación de un auto sacramental y el planteamiento de lo que se puede considerar un misterio que revisa la obra fueron parte importante del inicio de esta puesta en escena, pues ellos deseaban revisar la vida y obra de este personaje al cual se le pretendió hacer un juicio a través de seis escenas que dieron vida a un alegato que destacó los resultados del fanatismo y la intolerancia surgidos en la época de la Inquisición.

Mientras el auto sacramental tenía lugar en un espacio sagrado, inmediatamente apareció el primer actor Óscar Erives, quien debió encarnar a un dominico que debía defender su causa con las razones que le llevaron a desempeñar su papel como inquisidor, resaltándose su profundo odio hacia los judíos.De la vida de Tomás de Toriquemada se sabe que promovió la quema de literatura no católica, en particular bibliotecas judías y árabes. Además, fue confesor de la reina Isabel la Católica, lo que le facilitó la realización de la proscripción de todos los judíos de España, esto en el año de 1492.
A pesar de que no quería una defensa por parte de algunos de los sacerdotes presentes, Torquemada debía explicar lo que hizo durante el Siglo XV, siglo que será recordado por el papel que tuvo la Iglesia con la sociedad. “El gran inquisidor” fue estrenada en esta capital en el año 2007; sin embargo, debieron pasar tres años para que los chihuahuenses pudieran reflexionar sobre los falsos principios morales y movimientos de sumo interés que propiciaran una serie de hechos aterrorizantes, pero que aún hoy son recordados a través de la dramaturgia.
Debe destacarse también que el papel de Óscar Erives exigía demasiado en cuanto al contexto histórico, pues quien recreó de manera excelsa a Tomás de Torquemada logró encarar a un personaje rodeado de mensajes políticos, sociales y sumamente religiosos que evidenciaron algunos de los actos corruptos que han existido en la historia.
Otros actores que conformaron el elenco de la obra fueron: Jesús Pérez, Ernesto Medina, Alejandro Navarrete, Eduardo Alcalá (joven actor que ya había tenido la oportunidad de actual al lado del Mtro. Erives en la obra “Alerta en Misa” de de Bill C. Davis.) y Rarámuri Palacios, todos ellos bajo la dirección de Gustavo García.
Finalmente, el Mtro. Luís Eduardo Ibáñez Hernández, director del Instituto de Cultura del Municipio (ICM), hizo entrega de un reconocimiento al Mtro. Erives por su trayectoria y por su interés en mantener vivo el teatro en Chihuahua. “El gran inquisidor”, durante su estreno, fue también un homenaje al Mtro. Fernando Saavedra Castruita, uno de los pilares del teatro chihuahuense que tuvo la fortuna de tener como alumno, precisamente, a Óscar Erives. Fue en esta puesta en escena (que logró reunir a una destacada cantidad de público durante las dos funciones llevadas a cabo este fin de semana) en la que el primer actor logró reivindicarse como uno de los trabajadores de la dramaturgia más importantes de esta época en el teatro en Chihuahua, pues su profesionalismo y empeño en esta obra resaltó uno de los capítulos quizá menos recordados, pero con mucho profundo análisis filosófico de una gran vida inquisidora.










